¿Qué es el Triphala y cuáles son sus beneficios?

Yoga y entrenamiento

Doblar el torso hacia adelante

Parado derecho sobre tus pies como normalmente lo haces, los pies separados a la anchura de los hombros y los brazos colgando hacia abajo. Levante los brazos y póngalos sobre su cabeza para que se encuentren. Ahora dobla la parte superior del torso, manteniendo las piernas rectas. Esto formará un ángulo de 90 grados. También puedes hacerlo como si estuvieras estirando los dedos de los pies.

Deberías sentir el estiramiento de los tendones de la corva. Para ir más lejos con el estiramiento debes agarrar tus pantorrillas y profundizar más lentamente. Mantenga hasta 5 segundos y regrese lentamente. Si agarras la parte posterior de tu cuello con ambas manos y luego doblas y bajas la cabeza lentamente, también liberará la tensión en tu espalda y cuello.

Pulmones bajos

Esta pose hará que sus caderas y los músculos de los cuádriceps se relajen. Empieza por hacer una pose de pulmón, pon la rodilla o la pierna de atrás en el suelo y coloca ambas manos en la rodilla derecha. Ahora dobla la pierna de atrás hacia el cuerpo y estira el cuádriceps.

Doblar la pierna hacia adelante

Ponga los pies más anchos que los hombros y dé un paso al frente, manteniendo el pie mirando al frente. Mantén la pierna trasera también recta con el pie inclinado a unos 4 grados. Ponga sus manos detrás de la espalda en una posición entrelazada. Dobla la parte superior del cuerpo bajándolo hasta el suelo.

Hazlo lo más profundo que puedas mientras enderezas los brazos detrás de la espalda sin romper la posición de entrelazado. Mantén la posición más profunda durante unos segundos y luego vuelve a la posición inicial. Inténtalo con la otra pierna hacia delante. Esto libera la tensión en el pecho, los hombros y las caderas, así que asegúrate de sentir un poco de estiramiento en estos músculos. Es un excelente ejercicio de yoga y entrenamiento para mujeres.

Triángulo giratorio

Párese cómodamente con los pies más anchos que los hombros, luego inclínese hacia abajo con el pie delantero y gire el cuerpo de lado, alcanzándolo con un brazo mientras el otro brazo hace una línea recta. Sin volver a levantarse, alcanzar el mismo pie con el otro brazo. Luego vuelva a levantarse lentamente y repita con el otro pie. Mantén cada posición por unos segundos, entra y sal de las posiciones lentamente.

Yoga y entrenamiento

Cara de vaca

Esta postura aliviará los músculos de los hombros, el pecho y la cadera. Puede empezar sentándose frente a una pared y manteniendo la espalda y el cuello rectos. Las piernas se apilarán una encima de la otra y los pies estarán en el suelo. Ahora inclínese hacia adelante, acercando la cara al suelo, levántese, estírese un poco y repita.

También puede sostener las manos en la espalda. Para ello, baja una mano desde arriba sobre la espalda y alcánzala con el otro brazo subiendo. Toca y sujeta los dedos, luego sube a las palmas, y luego pasa a agarrar los codos. Mantengan cada posición durante unos segundos antes de pasar a la siguiente.

Pose de gato

Puede empezar sentándose mientras ambas piernas se doblan y los brazos se estiran, equilibrando el cuerpo. Actúa como si estuvieras jugando al caballo con un niño. Dobla la espalda hacia adentro y levanta la cabeza, mantén la posición por unos segundos, luego arquea la espalda hacia afuera y baja la cabeza y mantén la posición.

Doblar hacia adelante en posición sentada

Manteniendo la espalda recta y las piernas rectas delante de ti, siéntate así. Dobla una pierna de manera que la parte inferior del pie toque el interior de los muslos de la otra pierna. Luego sostenga el pie de la pierna estirada y estire su cuerpo como su cara está al lado de su pie. Mantén la posición por un rato, y luego vuelve a levantarte. Repita esta posición unas cuantas veces antes de repetirla con la otra pierna o cambie después de cada repetición.

Cómo el yoga puede ayudarte en la recuperación

Mejoras en el rendimiento y la recuperación

El ácido láctico se produce en nuestro cuerpo cuando levantamos sus pesas, por lo que sentimos los músculos doloridos. El yoga puede ayudar a liberar este ácido y dejar que el cuerpo lo maneje mejor. Esto ayuda a acelerar el proceso de recuperación y te libera de los músculos doloridos más rápido. Sentirse adolorido al día siguiente de entrenamiento puede arruinar tu día y hacer que baje el rendimiento.

Pero con el yoga y el entrenamiento para mujeres puedes estar listo para el próximo día de entrenamiento. El estiramiento profundo en el yoga permite la liberación de estas toxinas y lleva más oxígeno a esos músculos. Ayudando al cuerpo a obtener mejor los nutrientes esenciales más rápidamente. Tu cuerpo está listo y fresco, por lo que tu rendimiento mejora.

Yoga y entrenamiento

Mejor flexibilidad y rango de movimiento

El entrenamiento que estás haciendo ahora mismo, ya sea cardiovascular o de pesas, tiene beneficios asombrosos. Pero trabajar sólo con los músculos y no con la movilidad y la flexibilidad puede bloquear las articulaciones que pueden convertirse en un obstáculo en algún momento. Con el yoga, con su entrenamiento regular, puede mejorar su movilidad, flexibilidad y rango de movimiento, lo que le ayudará en su vida diaria, a prevenir lesiones y a mejorar su rendimiento.

Hay muchos otros beneficios del yoga en tu plan de entrenamiento como el equilibrio, la fuerza, las articulaciones y los músculos, manejar mejor el estrés, despejar la mente, la flexibilidad, trabajar la resistencia con técnicas de respiración, y una mejor concentración, etc. Si no tienes tiempo diariamente puedes hacer yoga sólo los fines de semana o cuando te saltas el gimnasio. Una de las mejores cosas del yoga es que puedes hacerlo en tu cama, en tu casa o donde quieras.